No es solo ser un pastelero; es ser un muy buen pastelero, porque muchos hacen tortas o postres, pero no cualquiera hace que el paladar se deleite, la pastelería es de mucho valor porque los pasteles hacen parte de los momentos felices de las personas, en pocas palabras endulzan la vida.
La pastelería es un arte que se ha modernizado con el tiempo y se ha especializado, pero muchas de las recetas y fundamentos son antiguos, esto ayuda que las tradiciones aun se conserven y le de ese toque especial y único; esta profesión no solo se encarga de hacer pasteles o tortas como comúnmente se conoce en nuestro país, también se hacen variedad de postres.
Ser pastelero para muchos no es una profesión y en algunos casos hace parte de una materia de otras carreras, pero eso no le quita valor a este arte ya que hay muchas personas que se especializan solo en esta rama de la gastronomía que le da representación a cada país debido a la diversidad que tiene; porque según el país o la región donde se viva allí hay tipos de preparaciones de tortas o postres que son representativos y dan relevancia a los lugares.

Un pastelero se debe caracterizar por tener

habilidad manual, creatividad, buena presentación, pero sobre todo pasión por esta profesión ya que en sus manos está la responsabilidad de entregar un buen producto que de satisfacción a los que prueban sus creaciones; pero hablando del ámbito formativo debe estar capacitado para manipular alimentos, ademas tener una buena higiene.
Para cumplir con los requisitos que requiere este oficio se necesita tener técnicas que ayuden a crear un valor único en los productos (ser diferentes a los demás); cada pastelero tiene su habilidad y se destaca por su capacidad de mezclar no solo los sabores sino también los colores, para hacer un buen emplatado y una buena presentación de su producto, esta habilidad se obtiene no solo con un titulo sino con el tiempo, la dedicación y el amor que se proporciona a cada una de sus preparaciones.
Esta carrera te da la oportunidad de crecer e innovar ya que las preparaciones cambian, los sabores son diversos y en la actualidad se ha modernizado gracias a los avances tecnológicos que han optimizado algunos procesos de elaboración y presentación de estos productos.
En el camino de ser un pastelero debes fortalecer la técnica y el estilo, debes ser organizado, limpio y saber hacer buenas combinaciones, esto da calidad y autenticidad y por consiguiente rentabilidad y buenos resultados.